Dentro de Cincuenta Años

Por: Amado Nervo

-¡Ay hija!, perdona que te visite tan temprano; pero salí a paseo, y mi aerocab se ha descompuesto. ¿Quieres decirle a tu mecánico que me dé un poco de aerocabina? La esencia que uso debe ser pesada. No arde...

-¿De qué marca es tu máquina?

-Mercedes, hija; nada menos que eso: un Mercedes magnífico; pero con estos mecánicos tan descuidados... ¿Y tu marido?

-Bien. Está ahora en la Colonia comunista del Norte de Francia. ¿Sabes que obtuvo el premio su proyecto de edificio para restaurant cooperativo? Ahora va a procederse a la construcción... Casi nunca está conmigo.

-¿Cuándo se vence el contrato?

-Dentro de seis meses. Nos casamos por un año completo.

-Y ¿pensáis revalidarlo?

-¡Ah, no! Hemos resuelto separarnos. Nuestras ideas políticas son muy diversas. Hace un mes, tuvimos en la Cámara un conflicto.

-Sí, supe algo de eso por los fonógrafos. Combatiste un discurso suyo.

-Pero los fonógrafos alteraron intencionalmente mis palabras. ¡Maldita Prensa imperialista! No es cierto que yo dijese lo que se me atribuye acerca de los trusts de transmisores marconiteslianos. Unicamente afirmé que era inicuo mantener fuera del alcance del pueblo esos aparatos de bolsillo; que se debería amenazar a las compañías sindicadas con la pérdida de la patente... Pero dejémonos de estas cosas. ¿Y tu hijo Ricardo?

-Me marconigrafió antier el vigilante de su sección, en la Gran Nursery Central, que está ya bien.

-¿Qué se dice de la Bolsa hoy? Aún no me traen de mi agencia de noticias los cilindros.

-Parece que siguen subiendo las acciones de la Compañía transatlántica de Aeroplanos. ¿Sabes que no sería malo deshacerse de las acciones de la Submarina?

-¡No! Yo creo que se trata de una crisis pasajera... Ya verás...

-No es difícil; solo que mujer prevenida..., como dice el refrán. Pero ya es tarde. Voy a ver si está listo mi aerocab. ¡Adiós! ¿Irás a la noche al Cinema-Club?

-Sí; allá nos veremos. Dicen que hay ya películas coloridas del desastre del gran puente de la Mancha.

-Y de la última comunicación. Porque eso es muy curioso...

-Hasta luego, pues.

-¡Hasta luego!