Virtus

Eve Gil
Virtus.
Jus
México, 2008.

Joseph Goebbels, Ministro de Propaganda de Hitler, afirmaba que "Si una mentira se repite las suficientes veces, acaba convirtiéndose en la vedad", sobre todo si el sistema político cuenta con una avanzada tecnología para hacer de esa mentira algo aún más creíble.

En Virtus se plante cómo será el México del futuro, cuando los empresarios sin escrúpulos dispongan de los medios necesarios con el fin de hacer "realidad" las fantasías de bienestar y prosperidad de los ciudadanos, para -de esa forma- mantenerlos distraídos, mientras se efectúa el Último Saqueo; es más, cuando los políticos no sean sino máquinas al servicio de oscuros intereses, como los del colectivo conformado por un solo cuerpo, llamado El Ventrílocuo y que, literalmente, mueve los hilos de un muñeco que funge como presidente de nuestro lamentable país...

En esta aterradora y a la vez irónica, cáustica narración tal vez sólo exista una esperanza para contener el desastre que amenaza este nuevo "mundo feliz": la posibilidad de que un habitante haya mantenido activo su criterio, su capacidad de pensar más allá de las realidades virtuales... Y esa persona podría ser una niña de nueves años, Juana Inés: ¿el único cuya inteligencia se mide con la de Lena Christian, primera dama de mediados del siglo XXI?

Suele ocurrir que las grandes utopías futuristas se hallen más vinculadas a la realidad que muchas obras llamadas "realistas". Este es el caso de Virtus, ¿novela en clave?, ¿la más reciente pesadilla de Eve Gil? Sí, pero también su más intenso acercamiento al mundo "posmoderno" y al posible destino que se les ofrece a nuestros descendientes.