El Salmo del Milenio

Ramón López Castro
El Salmo del Milenio.
Yoremito
México, 1998.

Desde que el clima mundial empezó a volverse loco, luego de que la capa de ozono cediera como himen de recién casada y dejara pasar más radiación solar sobre el fustigado planeta azul, Monterrey se había vuelto un lugar agradable para vivir: si eras un anfibio, claro. Además del clima político que no era menos caótico: el teatro de la calle nos recetaba de vez en vez esos espectáculos de gran guiñol llamados motines, entretenidos como representaciones de Shakespeare, llenos de movimientos de masa, efusión de sangre y chisporroteantes efectos especiales, cortesía de las fuerzas antimotines de la ciudad.