Que Dios se Apiade de Todos Nosotros

Ricardo Guzmán Wolffer
Que Dios se Apiade de Todos Nosotros.
Fondo Editorial Tierra Adentro
México, 1993.

Las fronteras están cerradas. Nadie puede salir, pero eso no impide que diversos países envíen a México toda clase de productos experimentales. El tráfico de drogas, ahora conseguibles en cualquier tienda o restaurante, ha sido sustituido por el de la escasa y cara comida natural. La población vive en apretados complejos habitacionales, comunicados por el transporte eléctrico que circula sobre congestionados carriles. Entre esos edificios, varias estructuras de metal resguardan gigantescos insectos y ratas mutantes, todos creados por la radiactividad. Para el abogado Sergio Lupus, como para todos los habitantes de la ciudad de México en el año 2010, es un día normal, excepto porque en su escritorio hay un encargo del gobierno. Como cada año, tiene que prestar sus servicios a la sociedad. Esta vez debe resolver un crimen terrible: por primera ocasión se ha roto la prohibición de procrear sin la autorización gubernamental. Ante el riesgo de otra epidemia o la aparición de virus desconocidos, se asigna a Lupus un robot idéntico a Kim Novak y la investigación inicia. Esta es, a grandes rasgos, la fantasía en la que nos adentra Ricardo Guzmán Wolffer, y en la cual los lectores hallarán una angustiosa visión del futuro no exenta de buen humor.