Pandemónium: Un desfile de personaes con el tatuaje de la marginalidad

Por: Enrique Morales

"Aún en sus relatos con mayor carga fantástica y de ficción, en el libro Pandemónium, de Marcos Rodríguez Leija, "la realidad se asoma como el destello de una cuchilla afilada", señaló Edith Ávila, durante la presentación de este texto, realizada en días pasados en el Museo Mural Diego Rivera del Instituto Nacional de Bellas Artes.

Tan es así, agregó la poeta, que la primera parte del volumen deja en el lector la sensación de ser un espectador impotente en ese desfile de personajes que evocan, a discreción, las notas rojas de los periódicos. "El estilo narrativo del autor es contundente, no concertacesiona con sus lectores", consideró.

La mayoría de sus personajes, continuó, llevan el tatuaje de la marginalidad y de sus puntos de fuga como las drogas, el alcoholismo, los amores perversos, la necrofilia y la desesperación. En su mayoría, los personajes de Pandemónium (con el cual Rodríguez Leija obtuvo el XVI Concurso Estatal de Literatura Juan B. Tijerina, en el género de cuento) "llevan la cicatriz coloide de su destino, son heridos y hieren", destacó Ávila.

Las historias que integran dicho libro, explicó, no están tan apartadas de lo cotidiano en ciudades congestionadas por la inequidad, el narcotráfico y la indiferencia, mientras que otras son escalofriantes y futuristas.

Respecto a la segunda parte de Pandemónium, Edith Ávila dijo que está conformada por relatos breves, algunos ingenuos y otros ingeniosos. Pero también aquí continúa el despliegue de personajes femeninos que arrebatan el alma al hombre, comentó.

"Marcos Rodríguez Leija supo hundirse en el vientre ácido de una ciudad imaginaria y muestra una serie de relatos no aptos para mujeres embarazadas ni frágiles de corazón", finalizó.

En su turno, Rodríguez Leija —quien es periodista, fotógrafo y autor de varios libros de corte fantástico, y que además ha ganado varios reconocimientos literarios y periodísticos— explicó que Pandemónium se dividió en dos partes; una con historias crudas, duras y escalofriantes; y otra con minificciones donde destacan la fantasía urbana, los subgéneros de la ciencia-ficción y el horror sobrenatural.

En definitiva, afirmó, lo que caracteriza a Pandemónium son los personajes, los monstruos, que se van desencantando por uno de los peores engendros de la sociedad: nosotros mismo, la gente que los rodea.

Por su parte, el escritor Pedro Antonio Molina opinó que la obra presentada no sólo es digna de la mejor nota roja, no sólo es el asimismo y la hermeticidad, es el propio autor volcado sobre estas páginas, es el hombre capaz de percibir desde adentro a cada personaje que se encara al describirlo y escribirlo, al crearlo y recrearlo sin ambages, miramientos y falso pudor.

Todo eso, agregó, lo logra con un estilo coloquial, llano, directo, antiefectista, porque Rodríguez Leija sabe que el efecto está en la propia historia, en el propio personaje, y que la escritura tiene la función de comunicar antes que nada. Esto lo logra "magistralmente", aseguró.

"Marcos Rodríguez Leija es un humanista a carta cabal y sus historias están plenas de humanidad, no la hipócrita de cara limpia, sonrosada y sonriente, sino la verdadera humanidad, la que está hecha de sangre, sudor, lágrima y semen", indicó.